Malatesta

Quante strade sotto le mie scarpe
dalla Francia alle colonne d'Astarte
io che non mi sono mai risparmiato
a contarle davvero tutte d'un fiato
ma di speranze ne avrò
di riposarmi ancora un pò
su questa terra bagnata
su questi fitti silenzi di vallata.

Quante strade sotto la mia vita
dalla Sicilia ai laghi del cielo
io che l'ho vista da cima a fondo
io che ho girato metà del mondo
io di tempo ne avrò
per riposarmi adesso un pò
sotto la pioggia sottile
sotto le bianche nuvole d'aprile.

Io che ho dato amore e ho avuto amore
che ho dato dolore e ho avuto amore
io di tempo ne avrò anche per un caffè
fra la pioggia e il metro fra i miei cento perchè
io che ho dato tutto perchè tutto m'han dato
la vita era uno schianto l'ho bevuta d'un fiato
ma di speranze ne avrò e di sorrisi pure
a riempir le mie guancie di uve mature.

Io che ho dato amore e ho avuto amore
che ho dato dolore e ho avuto amore
io di tempo ne avrò molto più di te
tu che canti il coragio senza sapere cos'è
io che ho dato tutto perchè tutto ho perduto
la vita era un ricordo un fiammifero acceso
ma di speranze io ne avrò e di sorrisi pure
a riempir le mie guancie di uve mature.

(canción: Pippo Pollina; foto: Bruno Barbey)

Vente

Vente,
que te espero en la aduana del cariño
con un carnet falso,
con una foto de cuando era un niño.
Vente,
tengo muchos agujeros en el brazo,
cada uno es de un abrazo
que quise darte y tú no hacías caso.
Vente,
pero espérate un ratito que me inyecte
tu mirada en dosis que me vienen ganas
porque siempre estás ausente.
Vente,
que ahora aprieto el émbolo más fuerte
para que vengas a verme
y luego te desvaneces, y luego te desvaneces.
Y la infecta jeringuilla es tu cuerpo y me parece
que me devuelve la vida
y es a ti a quien me devuelve.
Tu camino es mi brazo, tu destino es mi vena,
por haberte conocido tengo encima esta condena,
pero no quiero abstinencia,
quiero alterar mi conciencia
y al cerrar los ojos verte a ti aunque me muera.
Sangre,
no me importa si contagio mi sangre,
porque cuando veo tus ojos todo arde
y me consumo despacio por tocarte.
Sangre,
que se quedó envenenada en una tarde
cuando conocí a mi ángel
e hicimos el amor en cada parque.
Sangre,
que brotó en cada palabra que nos dimos,
en cada beso, en cada pico,
hasta que me abandonaste.
Sangre,
no quiero desintoxicación de nadie,
que no estoy intoxicado
si no es por encontrarte, si no es por encontrarte.
Y la infecta jeringuilla es tu cuerpo y me parece
que me devuelve la vida
y es a ti a quien me devuelve...

(Carlos Chaouen)

O negro fica-lhe bem


Vestida de noite escura,
De madrugada também,
Tem um olhar de ternura
E o negro fica-lhe bem.

Tem uma voz que é do vento,
Que é do vento e de ninguém,
É um grito e um lamento
E o negro fica-lhe bem.

Senhora dona do fado
E de Lisboa também,
Tens um olhar tão magoado
E o negro fica-te bem.

(Helder Moutinho / António dos Santos)

El día de hoy viene de lejos

El día de hoy viene de lejos,
el sol salió por el espejo,
el agua sabe a añejo,
se echó el deseo a volar.

Hoy lo mezquino le incomoda,
hoy te quisiera toda, toda,
como en noche de boda,
como en día de mar.

Quiere tus velas, tu aire,
quiere tu estrella, tu navegar,
quiere tu pan, tu hambre,
quiere tu miel, tu fruto, tu sal, más…

Quisiera también tu olor, tu humedad,
tu párpado, tu razón, tu verdad,
tu puerta, tu girasol, tu cristal,
tu arado y tu maravilla, tu profundidad y tu orilla,
tu vientre, tu corazón y tu andar.

El día de hoy es suspirante,
un grito sordo de la sangre,
ningún pedazo le es bastante:
lo quiere todo y más.

Hoy ha estallado el horizonte,
un caracol bajó del monte,
mejor, revísate y componte,
que el día va a pasar.

Más…
Quisiera también tu voz, tu canción,
tu almohada, tu dos por tres, tu temblor,
tu vulnerabilidad, tu “ahora voy”,
tu víscera y tu rodilla,
tu velocidad y tu silla,
tu centro, tu sueño y tu alrededor.

(letra: Noel Nicola; foto: deuxmachine)

Chelsea Hotel

I remember you well in the Chelsea Hotel,
you were talking so brave and so sweet,
giving me head on the unmade bed,
while the limousines wait in the street.
Those were the reasons and that was New York,
we were running for the money and the flesh.
And that was called love for the workers in song
probably still is for those of them left.

Ah but you got away, didn't you babe,
you just turned your back on the crowd,
you got away, I never once heard you say,
I need you, I don't need you,
I need you, I don't need you
and all of that jiving around.

I remember you well in the Chelsea Hotel,
you were famous, your heart was a legend.
You told me again you preferred handsome men
but for me you would make an exception.
And clenching your fist for the ones like us
who are oppressed by the figures of beauty,
you fixed yourself, you said, "Well never mind,
we are ugly but we have the music."

And then you got away, didn't you babe...

I don't mean to suggest that I loved you the best,
I can't keep track of each fallen robin.
I remember you well in the Chelsea Hotel,
that's all, I don't even think of you that often.

(Leonard Cohen, versión de Rufus Wainwright)

Duas lágrimas de orvalho

Duas lágrimas de orvalho
Caíram nas minhas mãos
Quando te afaguei o rosto;
Pobre de mim, pouco valho
P’ra te acudir na desgraça
P’ra te valer no desgosto

Porque choras não me dizes
Não é preciso dizê-lo
Não dizes, eu adivinho
Os amantes infelizes
Deveriam ter coragem
Para mudar de caminho

Por amor, damos a alma
Damos corpo, damos tudo
Até cansarmos na jornada
Mas quando a vida se acaba
O que era amor, é saudade
E a vida já não é nada

Se estás a tempo, recua
Amordaça o coração
Mata o passado e sorri
Mas se não estás, continua
Disse-me isto minha mãe
Ao ver-me chorar por ti

(canción: João Linhares Barbosa / Pedro Rodrigues; foto: Cristina Garñica Rodero)

Del suo veloce volo

E chissà dove sarai, amico.
Ripensandoti ti rivedo in me:
la visione che avevi dell’amore,
la tua ironia... E chissà dove sarai.
Spesso da ragazzi passavamo insieme
sere inutili; e fu in un giorno di festa,
per gioco, lo so, io lo so,
lessi nella tua mano,
vidi sulla mano
la tua fine...
E così oggi, dalla mia memoria,
scelgo il meglio della vita
e del suo veloce volo,
che finisce, come sempre accade, troppo presto.
Qualcosa, un po’ di te,
mi è rimasto dentro indimenticabile.
Per gioco, lo so, io lo so,
lessi nella tua mano,
vidi sulla mano
la tua fine...

(Antony, versión de Franco Battiato)

Soledad

En ti estás todo, mar, y sin embargo,
¡qué sin ti estás, qué solo,
qué lejos, siempre, de ti mismo!

Abierto en mil heridas, cada instante,
cual mi frente,
tus olas van, van y vienen,
besándose, apartándose
en un eterno conocerse,
mar, y desconocerse.

Eres tú, y no lo sabes,
tu corazón te late y no lo siente…
¡Qué plenitud de soledad, mar solo!

(poesía: Juan Ramón Jiménez; foto: q.c.)

Viejo mundo

a Laura


Viejo mundo,
el caballo blanco y negro
del día y de la noche
atraviesa al galope.

Eres el triste palacio
donde cien príncipes soñaron con la gloria,
donde cien reyes soñaron con el amor
y se despertaron llorando.

Un poco de pan y un poquito de agua fresca,
la sombra de un árbol y tus ojos...
No hay sultán más feliz que yo,
ni mendigo más probe.

El mundo, un grano de polvo en el espacio;
la ciencia de los hombres, palabra;
los pueblos, los animales y las flores
de los siete climas son sombras de la nada.

Quiero al amante
que gime de felicidad
y desprecio al hipócrita
que reza una plegaria.

(Omar Khayyam / Kiko Veneno)

Há palavras que nos beijam

Há palavras que nos beijam
Como se tivessem boca.
Palavras de amor, de esperança,
De imenso amor, de esperança louca.

Palavras nuas que beijas
Quando a noite perde o rosto;
Palavras que se recusam
Aos muros do teu desgosto.

De repente coloridas
Entre palavras sem cor,
Esperadas, inesperadas
Como a poesia ou o amor.

(O nome de quem se ama
Letra a letra revelado
No mármore distraído,
No papel abandonado)

Palavras que nos transportam
Aonde a noite é mais forte,
Ao silêncio dos amantes
Abraçados contra a morte.

(letra: Alexandre O’Neill; música: Mário Pacheco; foto: Indiana Caba)