Vamos por ancho camino


Ven, ven, conmigo ven.
Ven, ven, conmigo ven.
Vamos por ancho camino:
nacerá un nuevo destino, ven.
Ven, ven, conmigo ven.
Ven, ven, conmigo ven
al corazón de la tierra:
germinaremos con ella.
Ven.
El odio quedo atrás,
no vuelvas nunca,
sigue hacia el mar:
tu canto es río, sol y viento,
pájaro que anuncia la paz.
Amigo, tu hijo va.
Hermano, tu madre va.
Van por el ancho camino,
van galopando en el trigo, van.
Ven, ven, conmigo ven.
Ven, ven, conmigo ven.
Llegó la hora del viento
reventando los silencios.
Ven.

(canción: Víctor Jara / Celso Garrido Lecca; imagen: película Machuca, 2004 - Andrés Wood)

Aunque tú no lo sepas


Aunque tú no lo sepas,
me he inventado tu nombre,
me drogué con promesas
y he dormido en los coches.
Aunque tú no lo entiendas,
nunca escribo el remite en el sobre
por no dejar mis huellas.
Aunque tú no lo sepas,
me he acostado a tu espalda
y mi cama se queja
fría cuando te marchas.
He blindado mi puerta
y al llegar la mañana
no me di ni cuenta
de que ya nunca estabas.
Aunque tú no lo sepas,
nos decíamos tanto…
con las manos tan llenas,
cada día más flacos.
Inventamos mareas,
tripulábamos barcos
y encendía con besos
el mar de tus labios.

(letra: Quique González; versión de Enrique Urquijo; foto: Fritz Fabert)

La costruzione di un amore

La costruzione di un amore
spezza le vene delle mani
mescola il sangue col sudore
se te ne rimane
La costruzione di un amore
non ripaga del dolore
è come un'altare di sabbia
in riva al mare
La costruzione del mio amore
mi piace guardarla salire
come un grattacielo di cento piani
o come un girasole
Ed io ci metto l'esperienza
come su un albero di Natale
come un regalo ad una sposa
un qualcosa che sta lí
e che non fa male
E ad ogni piano c'è un sorriso
per ogni inverno da passare
ad ogni piano un Paradiso
da consumare
Dietro una porta un po' d'amore
per quando non ci sarà tempo di fare l'amore
per quando vorrai buttare via
la mia sola fotografia
E intanto guardo questo amore
che si fa piú vicino al cielo
come se dopo tanto amore
bastasse ancora il cielo
E sono qui e mi meraviglia
tanto da mordermi le braccia,
ma no, son proprio io
lo specchio ha la mia faccia
Sono io che guardo questo amore
che si fa più vicino al cielo
come se dopo l'orizzonte
ci fosse ancora cielo
E tutto ció mi meraviglia
tanto che se finisse adesso
lo so io chiederei
che mi crollasse addosso
E la fortuna di un amore
come lo so che può cambiare
dopo si dice l'ho fatto per fare
ma era per non morire
Si dice che bello tornare
alla vita che mi era sembrata finita
che bello tornare a vedere
e quel che è peggio è che è tutto vero
perché
La costruzione di un amore
spezza le vene delle mani
mescola il sangue col sudore
se te ne rimane
La costruzione di un amore
non ripaga del dolore
è come un'altare di sabbia
in riva al mare
E intanto guardo questo amore
che si fa piú vicino al cielo
come se dopo tanto amore
bastasse ancora il cielo
E sono qui e mi meraviglia
tanto da mordermi le braccia,
ma no, son proprio io
lo specchio ha la mia faccia
Sono io che guardo questo amore
che si fa grande come il cielo
come se dopo l'orizzonte
ci fosse ancora cielo
E tutto ció mi meraviglia
tanto che se finisse adesso
lo so io chiederei
che mi crollasse addosso
Sì.

(canción: Ivano Fossati; foto: Gonzalo HY)

La infinita


Ves estas manos? Han medido
la tierra, han separado
los minerales y los cereales,
han hecho la paz y la guerra,
han derribado las distancias
de todos los mares y ríos,
y sin embargo
cuanto te recorren
a ti, pequeña,
grano de trigo, alondra,
no alcanzan a abarcarte,
se cansan alcanzando
las palomas gemelas
que reposan o vuelan en tu pecho,
recorren las distancias de tus piernas,
se enrollan en la luz de tu cintura.
Para mí eres tesoro más cargado
de inmensidad que el mar y sus racimos
y eres blanca y azul y extensa como
la tierra en la vendimia.
En ese territorio
de tus pies a tu frente,
andando, andando, andando,
me pasaré la vida.

(Pablo Neruda)

Em todas as ruas te encontro


Em todas as ruas te encontro
Em todas as ruas te perco
conheço tão bem o teu corpo
sonhei tanto a tua figura
que é de olhos fechados que eu ando
a limitar a tua altura
e bebo a água e sorvo o ar
que te atravessou a cintura
tanto, tão perto, tão real
que o meu corpo se transfigura
e toca o seu próprio elemento
num corpo que já não é seu
num rio que desapareceu
onde um braço teu me procura

Em todas as ruas te encontro
Em todas as ruas te perco

(canción: Mário Cesariny / Filipa Pais; foto: S)

No te cambio


Compañera, si me alejo un día,
una tarde, una mañana, un junio,
sólo es momentánea la partida,
no te escribo en despedida
porque no levanto un muro.
Llevo tu cintura bajo el brazo,
brilla cada nota en cada aplauso,
cura una canción cualquier ausencia
y aligera la impaciencia
de regreso hasta tu abrazo.
No te cambio por un verso,
una voz, una palabra,
eres parte de este intento,
de estas manos, de esta causa.
Y no vale una tonada
más que el tono de tu cuerpo
cuando cae sobre la almohada
la tormenta de tu pelo.
Compañera, si despiertas una,
piensa que uno somos en silencio,
es la soledad buena fortuna
cuando brilla entre la espera
de quien prometió regreso.
No es esta verdad antagonismo
contra la verdad que nos ampara,
no hay rivalidad, no existe el abismo
entre métricas y ritmos
y mi boca por tu espalda.

(Alejandro Filio)

La persistencia de la memoria

a Tamara y Kri Artacho
a mi tía Mercedes

Tamara dio un pasito, se pensó el siguiente,
como si bailase con las hormiguitas.
Del grillete cuelga alfa y omega:
todo cuanto ha sido va al segundo pie.
Como no hay más madera, la locomotora
se nos va quedando en un triquitraque,
en un traqueteo asincopadito
que al zarandearlo desvencija el tren.
Se viene a una quietud de pueblo en sábado,
de camposanto aupado al risco último,
como si se supiese aún en el útero,
en semisuspensión, siguiendo su órbita.
El ojo sigue el arco que le marca el dedo,
y esa casi risa que es Tamara entera
cae con todo el plomo y cuando toca tierra
lleva ya enyesado medio corazón.
El dios barrunta el fin y en un frenético
arranque de piedad detiene máquinas.
A escuadra y cartabón esboza un rápido
desvío provisional del orden cósmico
en el que el interior de la Vía Láctea
se adentre en una edad de tiempo elástico,
dispuesto a la salud de los pacíficos
y su velocidad menuda, mínima.



(canción: Nacho Artacho; pintura: Salvador Dalí)

Flickan och kråkan

Jag satt häromdagen och läste min tidning,
en dag som så många förut.
Och jag tänkte på alla dom drömmar man drömt,
som en efter en har ta'tt slut.
Då såg jag en bild av en flicka,
med en skadskjuten kråka i famn.
Hon springer iväg genom skogen,
så fort som hon bara nånsin kan.
Hon springer med fladdrande lockar,
hon springer på taniga ben.
Och hon hoppas och tror och hon bönar och ber
att det inte skall vara försent.
Och flickan är liten och hennes hår är så ljust,
och hennes kind är så flämtande röd.
Och kråkan är klumpig och kraxande svart,
och om en stund är den alldeles död.
Men flickan hon springer för livet,
med en skadskjuten kråka i famn.
Hon springer mot trygghet och värme,
för det som är riktigt och sant.
Hon springer med tindrande ögon,
hon springer på taniga ben.
För hon vet att det är sant, det som pappa har sagt,
att finns det liv, är det aldrig försent.
Och jag började darra i vånda och nöd,
jag skaka av rädsla och skräck.
För jag visste ju alldeles tydligt och klart,
att det var bilden av mig som jag sett.
För mitt hopp är en skadskjuten kråka,
och jag är ett springande barn,
som tror det finns nå'n som kan hjälpa mig än,
som tror det finns nå'n som har svar.
Och jag springer med bultande hjärta,
jag springer på taniga ben.
Och jag bönar och ber, fast jag egentligen vet,
att det redan är all'es för sent.

(Mikael Wiehe)

http://www.youtube.com/watch?v=YwzTQsaWvXo

La casa nueva

Hoy estamos de fiesta, tenemos nueva casa y hay que inaugurarla como Dios manda. Hay de todo, asado, cazuela, champaña, vino blanco, del otro, mucha gente y la casa. La casa nueva, nuestra casa, fruto de tantos años llenos de penas blancas. Primero hubo discursos (me acuerdo), me felicitaron, hasta nos tomaron fotos con la vieja, abrazados. Luego, y como es lógico, ya no hay nada importante, importan sólo el trago, la comida y el baile. Yo los miro de lejos, los niños están grandes, mi hija con su novio, mi hijo y su compadre. Mi mujer con los platos, yo con mi copa, solo, en un rincón la busco escondido de todos. Hola, vieja, ¿bailamos? ¡Qué importan todos estos!, no importa ni la casa, lo que importa es lo nuestro. ¡Quítate el delantal! ¡Quiero verte de fiesta! ¡Ya está bueno de platos! Ahora, eres la reina. Bebe, tú, de mi copa como en los tiempos idos, yo bebo de la tuya. ¿Amigos? Amigos.

Déjame bailar contigo la alegría linda del último vals,
amor, amor.
Vamos a vivir unidos en este minuto nuestra eternidad,
amor, amor, amor.

¿Sabes una cosa? Hay algo que no entiendo: yo quería una fiesta con los hijos y los nietos, y vino tanta gente que tuve que buscarte, como ves, escondido, para poder hablarte. Pienso qué pasaría si alguien me sorprendiera contándote, en secreto, mis siniestras ideas. Una casa, ¿cuál casa? Si esto es una barraca comparada con otras que sí se llaman casas. La casa nueva (¡claro!), desde hoy la casa de los viejos para bailar, a solas, un valsecito añejo.

Déjame bailar contigo la alegría linda del último vals,
amor, amor.
Déjame mirar tus ojos recordando tiempos que no volverán,
amor, amor, amor.

Mira, todos se han ido, hemos quedado solos, estoy casi borracho, parece ¿Lo entiendes? ¡Solos, solos! Sin hijos ¿Lo ves? Se van, se van, felices. Tú te pones más vieja, yo más viejo y más triste. En fin, bailemos, sólo Dios entiende lo que pasa. Después de todo, o nada, tenemos nueva casa.


Déjame bailar contigo la alegría linda del último vals,
amor, amor.
Déjame saber, es cierto, que nada nos quita la felicidad,
amor, amor, amor.


(texto: Tito Fernández; foto: Elliott Erwitt)

Verbos en juego


Si tu signo es jugar, juégalo todo:
tu camisa, tu patio, tu salud.
Si tú debes jugar de cualquier modo,
juega bien, con virtud.
Pero, ay amor, ay amor,
no te juegues el corazón,
ay amor, ay amor.
Pon el verbo azul, corazón.
Pon el verbo cien, corazón.
Pon el verbo tú,
pero pon el verbo que te haga bien.
Si tu signo es arder, arde con todo:
tu camisa, tu patio, tu salud.
Si tú debes arder de cualquier modo,
arde bien, con virtud.
Pero, ay amor, ay amor,
no te quemes el corazón,
ay amor, ay amor.
Pon el verbo azul, corazón.
Pon el verbo cien, corazón.
Pon el verbo tú,
pero pon el verbo que te haga bien.
Si tu signo es cantar, cántalo todo:
tu camisa, tu patio, tu salud.
Si tú debes cantar de cualquier modo,
canta bien, con virtud.
Pero, ay amor, ay amor,
canta siempre de corazón,
ay amor, ay amor.
Pon el verbo azul, corazón.
Pon el verbo cien, corazón.
Pon el verbo tú,
pero pon el verbo que te haga bien.

(canción: Silvio Rodríguez; foto: Gonzalo HY)